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09 febrero, 2009

URGEN MÁS AUTOBUSES ATEOS.-

No me hagan mucho caso, pero creo que quien lo ha propuesto ha sido un foro cívico que hay en mi pueblo y que lleva por título Sevilla Nuestra. Dicen que ya que hay tanto interés por difundir el agnosticismo y el pensamiento libre proclamo en alta voz («y muera el que no piense igual que pienso yo»), que a ver si hay coj...inetes en las ruedas de los autobuses urbanos para poner en los costeros o en la trasera de uno de ellos un anuncio que más o menos diga: «Probablemente Alá no existe. Quítate el burka, hártate de jamón, bebe todo el alcohol que te dé la gana y disfruta». Anuncio que no tendrá gracia si el referido autobús no es de la línea que pasa precisamente, ay, qué casualidad, por delante mismo de la mezquita del lugar, o, en su defecto, del centro cultural islámico, o por lo menos por la puerta del Club de Amigos de la Chilaba.
Pero verá usted cómo ese autobús ateo, como le pone a Dios el nombre de Alá, nunca circulará. No hay cojinetes.
Como tampoco circularán nunca otros muchos autobuses ateos aplicados a cuestiones de la vida cotidiana, mucho más necesarios que dedicarse a hacer publicidad para tomar la vía del Sólo Bus como si fueran las siete vías de Santo Tomás, pero en contramano y contraflecha. Estos otros autobuses ateos serían más que útiles, con la que está cayendo.
-Oiga, esa frase de «con la que está cayendo», ¿se le ha ocurrido a usted solito?
-Sí.
-Pues es la vez primera que la oigo. Nunca la he escuchado hasta ahora en tertulia alguna de la radio o de la tele. Corra, corra a registrarla como suya en la SGAE, que seguro que se la admiten. ¿No hay caraduras que tienen registrado a su nombre el himno de Andalucía y la SGAE les pagan los derechos del mangazo? ¿Por qué no van a pagarle a usted regalías por apropiarse de la chuminada más generalizada entre los tertulianos?
¿Por dónde íbamos, antes de que viniera Tedy Bautista vestido de cobrador del frac de la SGAE? Ah, sí: por la necesidad de que haya diversidad de ideas en la publicidad de los autobuses ateos, y que el soporte sea aprovechado convenientemente. Sin agotar las posibilidades, aquí van una serie de lemas que están pidiendo a gritos costeros y traseras de autobuses:
«Probablemente el Santander no existe. Deja de preocuparte y disfruta sin pensar en la hipoteca.»
«Probablemente la UGT y Comisiones Obreras no existen. Deja de preocuparte y disfruta de tu prestación por desempleo.»
«Probablemente los cuatro millones de parados no existen. Deja de preocuparte y disfruta pensando en el pleno empleo que prometió ZP.»
«Probablemente la oposición del PP no existe. Deja de preocuparte y disfruta con lo que de vez en cuando dice Rosa Díez.»
«Probablemente Educación para la Ciudadanía no existe. Deja de preocuparte y disfruta tu derecho a la objeción.»
«Probablemente los Premios Goya no existen. Deja de preocuparte y disfruta de las viejas películas americanas en blanco y negro que dan por el canal satélite de la TNT.»
«Probablemente la Duquesa de Alba no existe. Deja de preocuparte y disfruta de las andanzas de Belén Esteban.»
«Probablemente Elisabeth Reyes no existe. Deja de preocuparte y cómprate un reloj de los que anuncia Francisco Rivera Ordóñez.»
A. Burgos.

31 enero, 2009

CASTIZOS.-

El casticismo no tiene por qué ser madrileño. El casticismo no es otra cosa que el desapego al hablar de los extranjerismos. Muy a su pesar, Javier Arzallus es un castizo que habla un español popular y culto, al mismo tiempo. Lo demostró cuando dijo que el presidente Tarradellas era un «ególatra del carajo de la vela». Don Juan De Borbón era un castizo.
En cierta ocasión, el Presidente de Venezuela Carlos Andrés Pérez quiso saber -no lo entendía- su situación dinástica. «Vamos a ver. Usted es hijo de Rey y ha sido Príncipe de Asturias. Durante un tiempo, muchos españoles decían que el rey era usted. Ahora el Rey es su hijo, y usted se ha quedado en conde. ¿Qué carajo es esto?».
Y Don Juan, que no tenía ganas de explicarle toda su vida, le respondió: «Señor Presidente. Esto es la repanocha». A la Reina Victoria Eugenia le molestaba el casticismo de Alfonso XIII. Cuando había Capilla Pública, acto que podía alargarse en demasía, en el umbral de la Capilla del Palacio Real se volvía a sus hijos y les preguntaba. «¿Venís todos meaditos?». Y al Presidente socialista de Murcia Andrés Hernández Ros, le formuló un periodista la pregunta que sigue en una entrevista radiofónica. «Señor presidente: ¿qué opina de Carlos I y Felipe II?». Y el excelentísimo señor Presidente, sorprendido por la profundidad cultural e histórica de la cuestión, respondió al instante: «¡Joé, qué tíos! ¡La madre que los parió!». Y se quedó tan ancho y tan pancho.
El casticismo actualmente está en desuso, porque los avances de la ciencia y la informática nos obligan a usar anglicismos en exceso. Hablar con un informático es como hacerlo con un americano enfadado. Zapatero, que no habla ni patata de inglés, tampoco es castizo. Endulza y redondea sus frases, y termina rompiendo en cursi. El casticismo es directo, no nenufaroso. Fraga es un castizo contundente. Acaba de dar una nueva prueba de ello. Refiriéndose al lío del espionaje en el Partido Popular de Madrid ha dicho textualmente: «En mis tiempos no pasaban esas cosas. Si alguien lo intentaba, yo le cascaba».
La oración es confusa. Primero asegura que en sus tiempos esas cosas no pasaban, y posteriormente, sin dudar un segundo, especifica el castigo, lo que da a entender que en sus tiempos esas cosas sí pasaron y que le cascó al culpable. Que le cascó una castaña, para entendernos. No es elogiable la manifestación, pero tampoco merece una crítica escandalizada. Don Francisco Silvela, que hablaba como un nativo el inglés y el francés, decía que insertar en una charla en español voces extranjeras era de cursis y de lerdos, y que el casticismo, el uso de palabras comunes en el lenguaje de la calle, era prueba de alta cultura, por cuanto acostumbran a ser más expresivas que las presumiblemente correctas. Y suenan más amables, por divertidas.
Amenazarle a un tipo con pegarle un puñetazo no tiene maldita la gracia. Si se le dice «te voy a cascar», se abre la puerta de la fantasía, porque el puñetazo es evidente, mientras que cascarle a otro no siempre se hace de la misma manera. Sólo nos queda saber qué método, estrategia pugilística o pateadora, y qué lugar eligió don Manuel Fraga para cascar al espía de su tiempo. Pero que le cascó, seguro.
A. Ussía.

17 enero, 2009

MAPUCHES.-


LA SECCION FEMENINA DE LA GENERALIDAD.
A pesar de la crisis, la depresión y su característica cuesta, este mes de enero nos regala un acontecimiento memorable. La reunión que se celebrará en Belem do Pará con el fin de establecer un proyecto serio de autodeterminación de los pueblos sin nación. Carod-Rovira ha invertido ciento cincuenta mil euros en el evento. Al fin, los nacionalistas catalanes, mapuches, vascos y amazic podrán aunar sus esfuerzos para alcanzar la plena soberanía, que en el caso de los mapuches y los argelinos amazic, se está retrasando más de lo conveniente. Recuerdo -¡ay, memorias de la infancia!-, una frase, el latigazo verbal de un tío mío, que en paz descanse y Santa Gloria haya, que me ha acompañado siempre. «Este mundo no se arreglará hasta que Chile conceda la independencia al pueblo mapuche». Quedé tan impresionado que aún no me he repuesto. Sucede que nadie, hasta hoy, se había interesado por la desagradable situación de los mapuches, que son una nación, vaya si lo son. Chile se aprovecha de ellos, como España de los catalanes y vascos, y Argelia de los amazic. En España, al menos, catalanes y vascos cuentan con considerables ventajas económicas y una amplia autonomía política, que no equivale a la independencia, pero es lo que hay. En Chile, y para ello Carod-Rovira viajará a Belem do Pará (Amazonia brasileña), no aceptan la autonomía de los mapuche, y esa inflexibilidad, sinceramente, se me antoja intolerable. Y si la montaña no va hacia Mahoma, Mahoma -o Carod-Rovira, en el presente caso- va hacia la montaña, que no lo es tal, sino la selva esmeralda de Pará, lugar escogido para tratar de estos asuntos de vital importancia. Se ignora el número de acompañantes que reunirá a su alrededor Carod-Rovira para efectuar tan trascendental viaje, pero no serán pocos. La Cataluña independiente no puede decepcionar a los mapuches, y menos aún a los amazic, que sufren una dura persecución lingüística en Argelia. Tan grave es la situación que las autoridades argelinas han obligado a los comerciantes amazic a rotular sus establecimientos en los dos idiomas, el estatal y el amazic, y eso ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de la indómita nación sin Estado del norte de África. A los mapuches, curiosamente, esa reivindicación fundamental para lograr la normalización lingüística no les importa en demasía, y están a verlas venir, que es postura bastante inteligente. Resultan insoportables por su ruindad las voces críticas que acusan a Carod-Rovira de despilfarrar el dinero de los contribuyentes en viajes y organizaciones de este tipo. Nos consta que Carod viaja modestamente, en la última fila de asientos de los aviones, y se aloja en hoteles de dos estrellas como máximo. Es falso que al finalizar la gran reunión en Belem do Pará, Carod y sus invitados tengan previsto permanecer unos días en Río de Janeiro. De hacerlo, sería para aunar ideas y unificar conceptos, pues no tendría sentido volver a Barcelona sin llevar claro el modelo de ayuda que se prevé conceder a mapuches y amazic, con independencia de la obligada demostración de sardanas a cargo de la Sección Femenina de la Generalidad. Han pasado muchos inviernos por mi vida, y ya puedo recuperar el suave tacto de la justicia. Los mapuches ya no están solos. Carod-Rovira apoya su independencia.
Tiembla, Chile.
A. Ussía.

14 enero, 2009

ACENTOS.-

España es una nación de acentos, y en ese aspecto nos ha ido bastante bien. Todos se aceptan y con el acento que sea a cualquier lugar se accede. En Inglaterra, para presentar los informativos de la BBC se exigía un inglés neutro perfecto. Andalucía tiene su acento como Cataluña, con más variación en el sur que en el nordeste. Los acentos de Cádiz, Jerez, el Puerto, Huelva y Sevilla pueden confundirse. Son acentos agradables, sean cultos o populares. Y con unos giros en el idioma luminosos y sabios. En Málaga es más cerrado. Córdoba se mueve entre Granada y Málaga, Almería roza el acento murciano y Jaén el manchego. Los catalanes no se libran de su acento peculiar, consecuencia de su idioma regional. El vasco y el navarro no son coincidentes. Santander canta al hablar y con peculiaridades sonoras recorreríamos todos los rincones de España. Comillas de San Vicente de la Barquera dista nueve kilómetros, y el acento es diferente. Y un puente de cien metros, el que divide en Unquera Cantabria de Asturias - Unquera montañesa, Bustio asturiana - separa también los acentos, como si fuera obligatorio hablar de una manera u otra en cada margen de la ría. Matías Prats era muy escrupuloso, y dominaba la trampa del acento, que lo tenía cordobés. Para que no se le notara el «seseo» cuando retransmitía partidos de fútbol, la «c» la convertía en «f», y nadie se apercibía de ello. «El Barfelona ha ganado al Faragofa por dos a fero». Cuando comentaba los Toros, se permitía algún deje de su tierra, por aquello del ambiente. La inelegancia de Montserrat Nebrera con Magdalena Álvarez por el acento de la segunda no favorece a la primera. Lo malo de doña Maleni no es el acento, sino el tono y lo que dice, o lo que no dice. Pero esas denuncias despectivas no funcionan bien en la política española, porque las peculiaridades de cada provincia abren la puerta a las susceptibilidades y complejos. También la señora Nebrera tiene acento cuando habla español, que no en castellano, que el castellano, como Cela sostenía, es el bellísimo español que se habla en Castilla, refiriéndose a la Castilla Alta, o la Vieja, como antaño era denominada. Si nadie se ríe del acento catalán de la señora Nebrera, la señora Nebrera tiene vetado el cachondeo por el acento malagueño de la señora Álvarez. Otra cosa es el tono y el contenido del tono, del que he escrito recientemente. Un murciano y un cartagenero hablan de forma diferente, como un donostiarra y un «cashero» de Hernani, separados por cuatro kilómetros. Intentar imitar el acento neutro de un idioma tan duro como el español es una cursilería. Esas «eses» finales torturan en muchas provincias. Conocí a un murciano que se estaba volviendo tarumba porque no conseguía pronunciar correctamente dos plurales seguidas. O decía «los árbole» o «lo árboles», pero nunca «los árboles», que era lo que pretendía. Era una gran persona y estará en «los cielo» o «lo cielos», pero no en «los cielos», como los de Valladolid, que presumen de ser los guardianes del acento más pulcro, aunque a uno, personalmente, le guste más el de Salamanca. En fin, que reírse de los acentos en España es broma absurda y necia. De lo que hay que reírse es de lo que se diga o no con los acentos. Y ahí tenemos cosecha abundante para reír y llorar.
Alfonso Ussía.

08 enero, 2009

CABALGATA.-

Cabalgata es cabalgada. Es decir, los Reyes Magos cabalgaron hasta Belén siguiendo el rumbo señalado por la Estrella de Oriente. Lo hicieron sobre caballos. Los Magos no eran tontos y fueron sus ayudantes, los pajes, los que recorrieron las muchas leguas en las jorobas de los dromedarios, que no camellos. Así lo establece la tradición. Por ello, y sin sentir animadversión -todo lo contrario-, hacia nuevas fórmulas, ideas y montajes, en la Cabalgata de Reyes de Madrid los únicos que respetaron su origen y tradición fueron los guardia civiles a caballo que anunciaron la llegada de los Reyes, Melchor, sobre una carroza blanca en forma de flor de lis, Gaspar sobre un lirio y Baltasar acomodado en una bella rama floral. Gaspar, además, con un pañuelo palestino anudado a su real gaznate. Lo que hubo en Madrid fue un gran espectáculo, pero nada de cabalgata. Guste o no guste, la Navidad como la Epifanía, son fiestas religiosas. La primera conmemora el nacimiento del Niño Dios, y la segunda el reconocimiento y posterior ofrenda al Dios recién nacido de los Magos de Oriente. En la noche anterior al día de Reyes, los niños asistieron a un espectáculo brillante, musical, artístico y multicolor, pero no a la Cabalgata de Reyes, porque ahí - excepto los guardias civiles -, no cabalgó nadie, ni sobre caballos, ni sobre camellos ni sobre dromedarios. Un cachete a la tradición y un intento de aligerar, una vez más, el contenido y significado cristiano de la fiesta. La asesora de las Artes, Alicia Moreno, la que no se presenta a las elecciones con el Partido Popular y posteriormente trabaja para la Oposición en el Ayuntamiento gobernado por el Partido Popular con el apoyo mayoritario de los madrileños, ha reconocido en distintas ocasiones su distancia con la religión. Y encomienda la creación y organización de sus brillantes espectáculos, que no cabalgatas, a una señora, Delia Piccirilli, que confunde a los Reyes Magos con la carabina de Ambrosio, la trompa de Eustaquio y el coño de la Bernarda. Nada que oponer a su talento escenográfico, pero lo suyo no son las cabalgatas de Reyes, como tampoco los adornos navideños que cubrieron años atrás el primer andamio de la Castellana con mensajes deliciosamente ridículos. Todo políticamente correcto y religiosamente atroz, con tan desmesurada presencia de la cursilería que a su lado, la imagen de cuatro cisnes blancos, tirando de una barca dorada en un lago cubierto por nenúfares y con la Cenicienta a bordo, sería la imagen de la sobriedad y la medida. Ese Melchor en carroza con forma de flor de Lis, ese Gaspar con pañuelo palestino y ese Baltasar en rama floral, podrían haberse llamado Luismi, Kevin Ramón y Jhonatán, pero no Melchor, Gaspar y Baltasar. Las sonrisas del señor Alcalde y de la eterna asesora que no se presenta a las elecciones mientras los tres gamberros se dirigían a la multitud, encantadoras. Como encantada estará la señora Piccirilli con su remuneración, que se la merece, pero no por una cabalgata que no lo fue. Y un detalle a tener en cuenta para el espectáculo del año próximo. Que sólo se lancen al público gominolas. Ayer, el Samur atendió a más de un padre con la frente abierta de un caramelazo. Felices Reyes.
Alfonso Ussía.

NI USSIA NI YO, SOMOS “NORMALES”.
LA CABALGATA, MÁS CERCA DEL CARNAVAL QUE DE "UNA TRADICIÓN CATÓLICA" SEGÚN AGUIRRE. COBO REPLICA QUE LOS "CIUDADANOS NORMALES" ESTABAN "ENCANTADOS".
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha criticado hoy la cabalgata de Reyes que organizó el Ayuntamiento de la capital el pasado día 5, a pesar de no haberla visto por estar ese día fuera de la capital. A su juicio, estaba "más cerca de un desfile de Carnaval que de la celebración de una tradición católica" como son los Reyes Magos. El paseo de sus majestades tuvo este año como protagonistas la naturaleza, el agua y el cuidado del planeta, entre otras referencias medioambientales, pero ni rastro de camellos, incienso, oro y mirra.
Aguirre ha hecho estas declaraciones esta mañana en el programa de Telemadrid El Círculo a primera hora donde ha comentado que la tarde del día 5 de enero no estaba en Madrid, por lo que no pudo presenciar la cabalgata de Reyes. El vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, ha contestado a las críticas de Aguirre. A su juicio, los "ciudadanos normales" que presenciaron la Cabalgata de Reyes de la capital el pasado día 5 "estaban encantados" e "incluso había gente emocionada", aunque "este es un país libre y todo el mundo puede opinar".
Cobo ha añadido que en las cabalgatas "siempre, siempre, siempre" ha habido, "con esta corporación, con la anterior, con la que estaba Esperanza Aguirre (1983-1995), con todas", carrozas de centros comerciales "que no estaban, obviamnte, cuando ocurrieron los hechos hace 2.000 años pero que siempre aportaban una nota de color". "A mí me ha gustado mucho pero respeto a aquellas personas que no les pueda gustar", ha manifestado. En todo caso, el número dos de Alberto Ruiz-Gallardón ha recordado a Aguirre que se trata de uno "de los acontecimientos más vistos" de la ciudad de Madrid.
AJUSTE DEL PRESUPUESTO.
Poco después, ha vuelto a intervenir Aguirre a "aclarar para el Ayuntamiento" sus palabras. La presidenta ha matizado que ella no ha calificado "para nada" la cabalgata porque no pudo verla, pero sí que "había oído que tenía más parecido con un desfile de los de Carnaval" que con la celebración de la fiesta de los Magos de Oriente. "Eso no es una opinión propia -ha subrayado Aguirre- porque no la he visto (la cabalgata) ni en directo ni en televisión".
Melchor, Gaspar y Baltasar -los concejales Luis Asúa (PP), Daniel Álvarez (IU) y Daniel Viondi (PSOE)- iban sobre tronos de mimbre pintados con brillantina blanca e iluminados con 2.000 bombillas. Las carrozas, rodeadas por 100 pajes vestidos de blanco y azul y preparadas con 1.000 caramelos sin gluten de comercio justo, formaban dos flores de loto y una rama cuajada de hojas. Y ni rastro de los camellos, el oro, el incienso y la mirra. Tampoco hay bolas de navidad ni muérdago ni campanas ni ninguno de los tópicos de estas fechas en las luces que han alumbrado la ciudad.
Además de convertir a sus majestades en los ecorreyes, el Ayuntamiento de Madrid les ajustó el cinturón. El presupuesto pasó de 1.300.000 euros el año pasado a 950.000 euros en 2009, o lo que es lo mismo, de 35 carrozas a 27 (entre Ayuntamiento y entidades privadas) que hacían referencia a las cuatro estaciones, cuajadas de animales, plantas y seres mitológicos que viven en los bosques. El desfile terminó en Cibeles, donde los Reyes Magos pronunciaron un discurso y se despidieron con un espectáculo pirotécnico y música de Vilvaldi.
POCO A POCO LAS COSAS SE SABEN.
EL CONCEJAL DEL "PAÑUELITO" ERA DE IZQUIERDA "HUNDIDA".
PALESTINAZO.
Al concejal de Izquierda Unida lo hicieron rey mago y se colgó un pañuelo palestino para ir en la carroza del Alfalfal, entendiendo por Alfalfal ese campo de alfalfa progre que es la extravagante empresa municipal de Arte y Cultura. «¡Fenómeno nuevo! -exclamó Nietzsche, descojonándose, en 1871-. El Estado como estrella para guiar la cultura». En Madrid, donde no llega el Estado, que es la izquierda, llega el Ayuntamiento, que en el reparto de alfalfa cultural también es la izquierda, aunque luego venga el marido de Susan Sarandon, que es lo que parece, a hacerle feos a Gallardón. ¿Qué hace el concejal de Izquierda Unida con un pañuelo palestino en la Cabalgata? Para los inteligentes, el payaso. Y para los de su clase, pegar el palestinazo. ¿Fue ocurrencia suya o de los comisarios del Alfalfal? El Alfalfal, como se sabe, es cosa de Alicia Moreno, el Malraux de Gallardón, que cada día, animado por las encuestas interesadas, se las echa más de De Gaulle. Entre «Marca» y «Marca», ¿habrá leído Rajoy el «Chacal» de Frederic Forsyth? Para el ramo de cabalgatas, Alicia Moreno, cuyo lema profesional es «todo es cultura, menos los toros», tiene a su amiga Delia, la Piccirilli, que explicó así su idea de cabalgata: «Reuniremos todos los elementos en torno al cielo, porque eso nos permite hacer muchas propuestas plásticas aéreas, la gente mirará al cielo, a las estrellas, a las nubes, lo que nos recordará el famoso dicho: «De Madrid al cielo»». Ciertamente, de la Piccirilli nadie podrá decir lo que Pemán dijo del Nebrija, al que acusara de «pedantería erudita» por decir de los tres Reyes Magos que «ni eran tres ni eran Reyes ni eran Magos». Lo bueno de mirar al cielo siguiendo al dedo de la Piccirilli es que no vemos el pañuelo palestino del Gaspar de Izquierda Unida, esa ideología derrotada que juega su última carta: la cultura. ¿Qué hubieran dicho en el Alfalfal si se aparecen Melchor con una estrella de David en la pechera o Baltasar cantando «Una mamá yiddish»? Tan hasta los testes de alfalfa progre estamos, que ya no sabemos si la «Parade de trois elephants» sería, aparte de un homenaje a Al Gore, un barrito del elefante viajero de Sara Mago.
I. R. Quintano.

07 enero, 2009

EL YACHT CLUB DE GSTAAD.-



LA TRISTEZA SE APODERA DE LA FIESTA NAVIDEÑA DE ANA PATRICIA BOTÍN EN GSTAAD.
Se ha convertido en casi una tradición para los españoles ricos que pasan la Navidad esquiando en la famosa estación invernal suiza de Gstaad. La bella Ana Patricia Botín, presidenta de Banesto, y su consorte, Guillermo Morenés, ofrecen el 31 de diciembre de cada año una gran fiesta -con la correspondiente cena incluida- de Nochevieja en el Gstaad Yacht Club del Grand Hotel Bellevue.
La pareja Botín & Morenés tiene en Gstaad casoplón de mil pares de euros, como un buen ramillete de españoles con posibles, buena parte de los cuales acude al festejo del Yacht Club encantados de codearse con los Botín y llevar a sus hijos para que se diviertan en la fiesta con los nietos de Emilio Botín Sanz de Sautuola y García de los Ríos, porque Ana Patricia contrata payasos y otros divertimentos para los más pequeños.
Este año, sin embargo, la cosa ha estado triste, sin pulso, como muerta. “Después del escándalo Lehman, y todavía más después de la estafa Madoff, dos asuntos que han cogido a los Botín de lleno, las cosas no están para muchas fiestas en la familia. Particularmente jodido se le veía a Guillermo, muy apagado, y es una pena porque este tío es buena gente, no tiene nada que ver con el soplagaitas del Piedrahita”.
El ambiente de decaimiento general se notó enseguida en el número de asistentes, muy reducido en comparación con otros años. Estaba Don Emilio, por supuesto, con mujer, hijos y nietos, y poco más. Entre 20 y 30 comensales sentados en torno a la mesa. Muy poca gente de relumbrón. El inevitable Borja Prado, una salsa presente hoy en toda ensalada española que se precie, Guillermo Fierro (casado con Lucrecia Botín) y para de contar. “Ocurre que son los ricos los que están palmando pasta de verdad en esta crisis, y eso se nota mucho”.
Nada que ver con la fiesta del 31 de diciembre de 2007. Ya se oían los truenos de la gran crisis que venía, pero la tormenta sonaba todavía lejos. Y es que la private function de Anapí y Willy Morenés del año pasado acudió gente como Juan March, la otra gran fortuna histórica española, o Alfonso Cortina, quien con su Lapique a cuestas se ha hecho también casoplón en Gstaad digno de admirar, además del inevitable Joao Flores y la no menos inevitable Marisa de Borbón.
Claro que el invitado sorpresa del año pasado fue el periodista Pedro J. Ramírez y su santa, Ágatha Ruiz de la Prada, que acudieron a Gstaad con sus hijos, Tristán (20) y Cósima (16), una bella jovencita que hace escasas fechas se puso de largo en el Casino de Madrid, con discurso floreado de papá, y ya está en edad de merecer. Cuentan que el famoso periodista había manifestado a la propia Ana Patricia tal interés en ser invitado, que naturalmente lo fue, faltaría más.
Más llamativa aún resultó la fiesta del 2006, y ello a cuenta de un incidente que acabaría por convertirse en comidilla de la jet madrileña: la expulsión del Yacht Club del arrojado Javier Hidalgo, hijo y heredero del salmantino dueño de Air Europa. Por lo que parece, Hidalgo junior, un tipo de rompe y rasga, no fue considerado con el suficiente pedigrí como para participar en el festejo, por lo que el marido de la Botín lo puso con cierta violencia verbal en la puta y nevada calle. Eran otros tiempos y había para todo. Este año, en cambio, en la fiesta de los Botín en Gstaad solo había tristeza.
POR SI QUEREIS IR.
http://www.gstaadyachtclub.com/
"Nuestra visión es crear un club de yates mundial fuera de las aguas, en lugar de otro club náutico por las aguas". SM el Rey Constantino, Patrón
El Yacht Club Gstaad es la aceptación de un número limitado de nuevos miembros. Si le gusta la vela y es un visitante regular de Gstaad, póngase en contacto con el club para obtener más detalles sobre cómo convertirse en miembro. Tenga en cuenta que la solicitud sigue un procedimiento estricto y requiere dos recomendaciones por los miembros del club. Para ingresar en West Point, se necesita la recomendación previa de dos senadores.
Para ponerse en contacto con el club
:
PO Box 374, Gstaad 3780. Switzerland.
info@gstaadyachtclub.com
HORARIO DE INVIERNO DE LA CASA DEL CLUB. (TONTODROMO IN)

Diciembre de 2008 a Abril de 2009.
Para reservas, eventos privados o preguntas, por favor póngase en contacto con el Club Manager, Angelo Frattali: teléfono + 41 33 7480190. Gracias. El tal Angelo debe ser un majara de nivel superior.
13.12.2008 - 31.12.200813/12/2008 - 31/12/2008

7 días a la semana - 12.00-14.30 12.00-14.30 Almuerzo 19.00-22.00 19.00-22.00 Cena
02.01.2009 - 31.01.2009 02/01/2009 - 31/01/

L12.00-14.30 12.00-14.30 Almuerzo 19.00-22.00 19.00-22.00 Cena
Cerrado todos los martes
01.02.2009 - 04.03.2009 01.02.2009 - 04.03.2009

7 días a la semana - 2.00-15.00 12.00-15.00 Almuerzo 19.00-22.00 19.00-22.00 Cena
05.03.2009 - 06.04.2009 05.03.2009 - 06.04.2009
12.00-14.30 12.00-14.30 Almuerzo 19.00-22.00 19.00-22.00 Cena
Cerrado todos los martes y miércoles.
Note: Nota: On January 1st 2009, the GYC will be closed.
El 1 de enero de 2009, la GYC se cerrará.
¡QUE COSA MAS COMPLICADA!
MUCHO MEJOR NOS TOMAMOS UN PAJARETE EN LAS BODEGAS DE GUARDIA.


Y DESPUES DICE MARIA LUISA, QUE LOS DE DERECHAS NO SOMOS MAJETES.

EL DIA DE REYES.

Gallardón: los reyes eran Magos,; no palestinos.

Prescindiendo de lo que puedan dejarme este año - que sospecho que no será mucho - a mí la fiesta de los Reyes Magos me parece de una enorme relevancia. No soy en ello original porque a lo largo de la Edad Media en muchos países se iniciaba el año el día 6 de enero e incluso se situaba en esa fecha la Navidad. Las razones para ese interés me resultan más que obvias porque creo que el episodio de los magos, relatado por el evangelista Mateo, es digno de una profunda reflexión. De entrada, los Reyes Magos no eran reyes – tampoco palestinos, entre otras cosas porque no existían - aunque sí pertenecían a una tribu irania, la de los magos de la que nos habla, por ejemplo, el historiador griego Herodoto. En otras palabras, no eran judíos. Sin embargo, los protagonistas del relato sí eran gente culta - lo suficiente como para conocer la esperanza milenaria de Israel o seguir un astro en el cielo - exenta de prejuicios y con suficiente amor hacia la Verdad como para emprender un dilatado y nada seguro camino en pos de la misma. Debió ser también una búsqueda costosa, porque los magos - cuyo número exacto desconocemos y sólo fue fijado en tres durante la Edad Media - no sólo no pensaban sacar ningún beneficio del viaje, sino que incluso llevaban unos regalos (oro, incienso y mirra) que iban a entregar a cambio de nada salvo la satisfacción intelectual y espiritual de hallar lo que perseguían. En segundo lugar, los magos eran gente lo suficientemente sabia y humilde como para aceptar la Verdad en la forma en que se presentara. Lo más conmovedor del relato que nos ha transmitido Mateo no es tanto que estuvieran dispuestos a adorar al Mesías como el que no les costara reconocerlo en aquella criatura de padres pobres y contexto incluso mísero. Lo que contemplaron fue la Verdad desnuda y ante ella se postraron convencidos. Finalmente, los magos demostraron una admirable independencia del poder. Desconocedores quizá de lo que era la política de la Palestina de la época, se habían dirigido a ver al rey Herodes con la esperanza de que pudiera ayudarles a encontrar su meta. Como tantos políticos, Herodes no ayudó en nada a los magos, pero sí se ocupó de obtener la suficiente información como para perpetrar la siguiente infamia, en concreto, el asesinato de los inocentes. Por supuesto, antes de despedirse de los magos, se ocupó de señalarles su obligación de decirles dónde estaba el niño, algo que -según Herodes- tan sólo preguntaba por buenas razones. Sin embargo, los magos no cayeron en la trampa del déspota - que, por cierto, tenía un talento político que ya lo querrían para sí la inmensa mayoría de los políticos actuales - y, apartándose de él, regresaron a su destino. Ha empezado un nuevo año cuya dificultad es señalada por las más distintas instancias. Pues bien, se me ocurre que si los periodistas han de tener un modelo ético, ése podría ser muy bien el de los magos. Quedaría resumida esa conducta en actuar de acuerdo a los conocimientos más serios y contrastados, buscar la Verdad para sólo rendirse ante ella y mantenerse independientes del poder, por muy fuerte e intimidador que pueda resultar. Aún diría más. Estoy dispuesto a renunciar a mis regalos de Reyes, si, a cambio, dejan como tal esa conducta en las casas de mis compañeros de profesión.
César Vidal.
Nota del "editor":
La Cabalgata de Reyes es un acto lúdico, pero también una manifestación de Fe cristiana - como las Procesiones son manifestaciones de Culto externo - y no puede manipularse por ningún desaprensivo.

OTRO DE LOS MIOS.-

FABIO CANNAVARO RECHAZA EL MATRIMONIO HOMOSEXUAL.
Pocas veces un futbolista de talla mundial se presta a realizar declaraciones más allá de su profesión. Cuando lo hacen, sus opiniones son observadas con lupa por aficionados y periodistas. El defensa del Real Madrid Fabio Cannavaro, en una entrevista concedida al semanario italiano 'Chi' que recoge el 'Corriere della Sera', no ha tenido reparos en dar a conocer su posición sobre temas tan escabrosos como el matrimonio entre homosexuales o la película 'Gomorra'.
"¿Bodas gays? Mmmh, no, yo soy italiano", respondió el capitán de la selección italiana al ser cuestionado por la ley española que permite casarse a las personas del mismo sexo. Cannavaro, en cambio, tuvo buenas palabras para el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, del que dijo que está realizando una gran labor en la "renovación de las grandes ciudades". Justo donde no hace nada, porque no tiene competencias: muy sutil.
Las palabras del futbolista del Real Madrid han levantado mucho revuelo en su país. El presidente de Arcigay, colectivo italiano de gays y lesbianas, Aurelio Mancuso, criticó a Fabio Cannavaro por resumir en sus opiniones "el machismo en el fútbol italiano".
"Es una pena para los tantísimos varones gays que admiran su juego", apuntó Mancuso, que también lamentó que Cannavaro se uniera a otro 'sex simbol' italiano, Genaro Gatuuso, que también manifestó tiempo atrás su oposición a las bodas entre homosexuales. "Después de lo dicho por estos futbolistas, muchos no podrán dormir durante noches enteras...", comentó sarcástico.
'GOMORRA NO MUESTRA LA IMAGEN QUE ITALIA DEBE OFRECER AL MUNDO'.
La obra literaria de Roberto Saviano, 'Gomorra', llevada al cine por Matteo Garrone, en la que se retrata la realidad de la mafia napolitana, no parece gustar al central del Real Madrid. "Los italianos tenemos tantas etiquetas negativas que no creo que esa sea la imagen que debamos mostrar al mundo", opinó Cannavaro, nacido en Nápoles y molesto con los estereotipos que a lo largo de los años se han asociado a los habitantes del país transalpino.
Fabio Cannavaro teme que nunca logre separarse la ecuación Italia = Mafia, y más "después de que un compañero de equipo me dijera: '¿Italiano? Mafioso'". Sin embargo, y "por el bien de nuestro cine", el futbolista quiere que 'Gomorra' logre el Oscar a la mejor película extranjera.

LOS REYES MAGOS NO HABLAN CATALÁN.-

AJO Y AGUA, ROVIRECHE.
Tenía entendido que entre los muchos gastos superfluos, suntuarios y suprimibles de los que se han subido al carro del que tenemos que tirar todos se encontraban las ingentes cantidades derrochadas en el montaje de las embajadas (de la Señorita Pepis) de Cataluña en el exterior. Embajadas que me extraña que no hayan sido objeto de trato y chalaneo en las conversaciones entre ZP y los presidentes autonómicos. Si Cataluña tiene embajadas en el exterior, ¿por qué no ha de tenerlas La Rioja? ¿Será por embajadas?
Esas conversaciones son la versión 2009 del famoso «Café para todos» de Clavero cuando se empezaba a armar este rompecabezas que ahora comprobamos fue locura, el llamado Estado de las Autonomías. Entonces todo el mundo se pedía un territorio, una bandera, un gobierno, un parlamento, unas transferencias, unos funcionarios para atenderlas y unos presupuestos para pagarlas. Ahora, todo el mundo se pide un fondo especial. Los fondos especiales, con su proliferación, han dejado de serlo. Como habrá un fondo para las regiones que han crecido muchos habitantes, para que las otras no sean menos, ZP dispone un fondo para las que han perdido población. Como habrá un fondo para las regiones más ricas, para que las pobres no sean menos, habrá un fondo especial para las autonomías tiesas como una mojama de Ayamonte. Y así sucesivamente. No pierdo la esperanza de que, puestos así, ZP nos conceda un fondo especial a los bajitos, que nos compense de que nunca podamos ser fichados por la Liga ACB o por la NBA.
En el caso de las embajadas catalanas que refiero, la festividad de los Reyes Magos de Oriente me ha deparado el conocimiento de su necesidad, con un caso real como la vida misma. Me lo cuenta un lector andaluz, con hijo emigrante, para que luego digan que los emigrantes son ya todos sudacas y que nosotros no vamos a Cataluña a buscar el currelo. Este lector me cuenta esta verídica historia sobre la fiesta de Reyes Magos que acaba de pasar:
«Tengo un hijo que trabaja en un hotel de postín en Barcelona. Tan caro es que allí no van catalanes, que como usted sabe son bastante aficionados a no gastarse un duro, por el supremo principio nacional de «la pela es la pela». Días atrás, la dirección del hotel propició una entrega de juguetes por los Reyes Magos para los niños de los empleados. Mi hijo se ofreció para representar a Melchor; un compañero alemán hizo de Gaspar; y un turco morenito que también trabaja en el hotel, de Baltasar. En el salón preparado «ad hoc» había lo menos cien niños que, con ojos como tazones, se iban acercando, acompañados de sus padres, al estrado donde los esperaban los Reyes Magos con los regalos. Según el protocolo, los monarcas, lejos de inspirar excesivo respeto, debían mostrarse cercanos a los pequeños, coger a los niños, tomarlos sobre sus rodillas, besarlos y dirigirles palabras cariñosas. Pronto observaron que los niños no respondían a las amables preguntas de los Reyes:
-Oye, Yordi, ¿has sido bueno en el colegio?
Silencio. Yordi no decía ni pío.
-Ruser, linda, ¿te has portado bien con tus papás y te has llevado bien con tu hermanito?
Y la Ruser, de Belinda. En éstas, una madre, con un deje de un si es no es reprimenda, le soltó al Rey Melchor:
-¿No podría hablarles en catalán? Es que el noi no entiende castellano.
Melchor, ingenioso y rápido de reflejos como buen andaluz, tuvo la feliz respuesta que nos explica muchas cosas. Le dijo a la madre de la criaturita víctima de la prohibición de aprender la constitucional lengua española en las escuelas de una parte de un territorio nacional:
- Mire señora: nosotros venimos de Oriente y en Oriente no se habla catalán.
Ni Dios lo permita, que habría añadido Lola Flores».
En Oriente no se hablaba catalán hasta ahora. En cuantito que el nacionalismo catalán repare en esta carencia inadmisible de los Reyes Magos, seguro que montan una embajada en Oriente para que Melchor, Gaspar y Baltasar aprendan la lengua del imperio. Y para que de paso se coloque allí con un sueldazo un hermano de Carod Rovira, claro.
ANTONIO BURGOS.

31 diciembre, 2008

ANDA QUE NO VA GENTE EN EL CARRO.-

Tras la navideña y regia metáfora del carro que debemos sacar del atolladero, lo dije aquí el domingo: «Mucha gente va en lo alto del carro, Majestad, como para que tengamos que tirar. Y no se baja ninguno...» Pero no es lo mismo decirlo así que ponerle caras a ese carro donde va más gente que en la carriola del Rocío que ponen en los programas rosas de la tele una y otra vez, y en la que salen Isabel Pantoja y Julián Muñoz oficiando el público morreo de la leña marismeña.
Un lector me ha escrito poniéndole caras al carro, caras andaluzas y sevillanas: «¿Usted se ha fijado bien en el carro ése del que hay que tirar ¿Ha reparado en lo que han metido dentro, usted? Yo lo he estado mirando despacito y se me ha puesto la pelleja como a un pollo de Simago con sarpullíos. Como esos horteras que van al Rocío montados en un remolque cantando lo del cordón renegrío, el carro en cuestión va empetao con los hermanos de Chaves y sus respectivas proles; con las familias de Zarrías, Monteseirín, el cursi de la pipa, Luis Pizarro, los asesores de la Junta y Diputaciones, los colocados en empresas públicas y a todo el ejército del carné en la boca, a quienes estamos obligados a mandarles el sueldo a su casa. Yo no sé usted, don Antonio, pero conmigo que no cuenten para tirar del carro...»
El carro, la verdad, tiene que ser grandecito. Todo lo contrario que una solución habitacional. En el carro, de momento, van los 644 asesores que tiene Zapatero en la Moncloa, que nos cuestan al año 28,3 millones de euros, más los 355.000 euros de «gastos de Palacio» y más los 45.000 euros en urinarios digitales para que estas criaturitas alivien sus vejigas con igual facilidad con la que su señorito nos alivia las carteras para mantener su corte del faraón.
En el carro van los 131 millones de euros que este verano, cumpliendo su tradición personal, espurreó Teresa Fernández de la Vega por diversos países sudamericanos, en su anual excursión con sus amigas, que es la versión aeronáutica, estival e hispánica del carro.
En el carro van los hijos y los nietos de exiliados en dichos países americanos, que hay que buscar para encontrar votos, y que nos van a costar 40 millones de euros.
En el carro van los bomberos militares de la UME, como si no hubiera bomberos en los ayuntamientos y las diputaciones, caprichito castrense de Zapatero que nos ha costado 1.660 millones de euros, como si el Ejército estuviera para apagar fuegos y para quitar la nieve en las carreteras, lo que hay que ver, mi coronel.
En el carro van los 20,3 millones que le quitamos al Tercer Mundo, para que Barceló hiciera su mamarrachada genial en la cúpula de la ONU.
En el carro va el cocheciño fantastiquiño de Touriño, que nos costó 480.000 euros.
En el carro va el plan para combatir la violencia machista, que nos cuesta 28,3 millones de euros.
En el carro van las «embajadas» de Cataluña, que nos costarán 95 millones de euros en el 2009, para que el hermano de Carod Rovira quede bien colocado.
En el carro va el Ministerio de Igual Da (que lo haya o no), cuyo montaje nos ha costado 83 millones de euros.
En el carro van los muebles del despacho de la Fernández de la Vega, que nos han costado 64.000 euros, anda que son de Ikea.
En el carro va el coche tuneado del tuneante Benach (he dicho tuneante, no tunante), que entre unas cosas y otras nos costó 89.276 euros, para que el muchacho tenga un reposapiés acorde con su alto rango de su mangancia.
En el carro va la mesa de Belloch, el alcalde de Zaragoza, que nos ha costado 180.000 euros, qué pedazo de mesa, ni la de la última cena de Leonardo.
En el carro van los informes encargados por la Generalidad de Cataluña, por ejemplo uno copiado y pegado de Internet que ha costado 12.000 euros y otro sobre el uso de ambientadores que ha costado 1.392 euros.
Y nadie se baja del carro. Y no se ahorra un solo euro de la cantidad de despilfarros y de gente inútil que van en lo alto del carro, y a pesar de ello hay que tirar de él.
¿Pues sabe usted lo que le digo? Que del carro van a tirar ellos. Con sus mulas todas.
Antonio Burgos.

CASA MIRA.-

Poco podía imaginar aquel día de noviembre de 1890, cuando el viejo Severino cogió una burra cargada de turrones y enfiló desde tierras alicantinas hacia Málaga, que cuatro generaciones después su apellido sería sinónimo del turrón por excelencia en esta tierra a la que llegó, me imagino, por los extraños azares de la vida. Y es que Severino se apellidaba Mira, y su éxito en aquellas navidades en Málaga fue tan tremendo, que volvió a su Jijona natal sin una sola pieza y al año siguiente repitió la experiencia, pero ya vino en diligencia, que entonces era como coger el AVE hoy. En fin, que un buen día, Severino Mira se cansó de tantas idas y venidas y decididó venirse a vivir a la capital de la Costa del Sol y antes de que llegara el siglo XX abrió un pequeño despacho en lo que hoy es calle Nueva. El negocio fue prosperando lentamente y pronto se incorporaron al mismo los hijos del emprendedor Severino: Liborio, Teresa, Alejandro y Prudente, quienes recogieron el testigo (fundamentalmente Liborio) y ampliaron la oferta comercial con los primeros helados de turrón, aprovechando la vieja tradición jijonenca.
Pocos saben que para aquellos primeros helados, Casa Mira traía en carretas nieve desde la Sierra de las Nieves. Durante la guerra civil los Mira regresaron a Jijona para retornar a Málaga cuando acabó la contienda para de nuevo abrir el negocio de calle Nueva, que durante la contienda civil fue la sede de la CNT.
Hacer helados y turrones en los momentos que siguieron a la guerra civil fue un verdadero milagro. No había de nada, pero la imaginación pudo con las carencias. Casa Mira siguió su rumbo y su vinculación con Málaga se hizo cada vez más fuerte, y así en 1943 se abrió la segunda tienda, en calle Larios. El éxito continuó, y al negocio se incorporaron los hijos de Liborio, o sea los nietos de Severino, Liborio, María y Prudente, y se abrieron nuevas tiendas, en la plaza de Pío XII (Carranque), en Compás de la Victoria y en Paseo de Sancha (esta última, la única que no existe hoy en día). Casa Mira goza de excelente salud, a Dios gracias, cuatro generaciones después, y sigue ofreciendo el mejor turrón de Andalucía según los expertos. Hoy también se han incorporado a la empresa bisnietos de Severino, conformando la cuarta generación, como Fernando Mira, por ejemplo. Los productos son de elaboración propia, con los secretos originales del bisabuelo Severino, aquel admirable emprendedor que un día llenó las alforjas de una burra de turrones y se vino a Málaga a venderlos...
Pedro Luis Gómez.

BLESA.-

No albergo duda alguna de que Blesa es el hombre más importante de España. Blesa por aquí, Blesa por allá, Blesa por allí y Blesa por acullá. ¿Quién es Blesa? El presidente de Cajamadrid. ¿Quiénes se pelean por Blesa? La presidenta de la Comunidad de Madrid y el señor Alcalde y Regidor de la Villa y Corte, cuya amistad con Blesa se deduce compacta como el hormigón. Blesa lleva la tira de años en Cajamadrid, y Esperanza Aguirre estima que ha llegado la hora de su relevo. Se dice que Blesa, el hombre más importante de España -insisto-, se ha hecho con los hilos del poder y se entiende mejor con los que no le votaron que con los que le pusieron en su mullido sillón. Ignoro las razones de la disputa, por cuanto no termino de interesarme en demasía por esos rincones de la economía. Lo que está claro es que la Comunidad de Madrid ha aprobado una nueva ley que establece la posibilidad de que Blesa principie su mudanza, y de que el Regidor de la Villa y Corte ha interpretado a su manera. Esperanza Aguirre, a su vez, ha manifestado que esa interpretación confusa de la nueva ley por parte de Gallardón se debe a un hecho concluyente. Que Gallardón no se la ha leído. Y éste, acorralado por la situación, ha reaccionado amparándose en su primo de Zumosol. «Me apoya Rajoy». No es un argumento. Que Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón no son, como escribiera Wodehouse, dos corazones que laten al unísono, es cosa sabida. Y que Rajoy se siente más a gustirrinín con Gallardón que con Aguirre, es también evidente. Pero que se enfrenten tan abiertamente por Blesa resulta chocante. Si yo fuera Blesa estaría encantado con el crecimiento de mi vanidad. También preocupado por el futuro, porque el apoyo de las leyes es más consistente que el de Rajoy, por importante que sea. Reconozco que me produce una acusada indiferencia lo que vaya a suceder con Blesa, al que deseo conocer en profundidad porque tiene que ser encantador. Que Blesa despierte esa admiración en Gallardón y ese apoyo en Rajoy nos abre la ventana del porvenir. Tiene que ser nuestro Obama. Blesa y Obama, los hombres del año. Teníamos ante nuestras napias al hombre del futuro, y no nos habíamos dado cuenta de ello. El problema es que si Gallardón lo quiere tanto, Rajoy tanto lo apoya y Blesa es tan adorable como sugiere la pareja, les va a mojar la oreja a los dos en menos que canta un gallo. «Todo en esta vida tiene un límite, hasta la provincia de Badajoz», escribió Jardiel. Y uno cree que el batiburrillo montado en torno a Blesa ha sobrepasado la línea de lo admisible. Si la ley autoriza la rendición de Blesa -más difícil que la de Breda, según se ve-, por más que a Gallardón le duela y a Rajoy se le anime el apoyo, nada se podrá hacer. Tendrá que irse. Y de nuevo le ganará la partida Esperanza Aguirre a Gallardón, que no acierta últimamente en la elección de sus caballos favoritos, escrito sea el símil hipodrómico con todos los respetos. Los que nos movemos por debajo de la boina del poder, nos topamos en ocasiones con sorpresas como la de Blesa. Sólo falta que Su Santidad el Papa, en su próxima aparición pública en la Plaza de San Pedro, formule la siguiente pregunta. «¿Y lo de Blesa, cómo ha terminado?». A este hombre hay que hacerle un homenaje con entrega de placa y discursos en el café. Tiene que ser importantísimo.
Alfonso Ussía.

26 septiembre, 2007

HAN MATADO A UN COSTALERO.

UNO QUE REZABA CON LOS PIES.
SI esto, como dice ZP, es la paz, yo maldigo esta paz. Como maldije la otra paz, la de la claudicación, la que mató a dos emigrantes en el atentado terrorista de Barajas. Maldita paz, en cuyo nombre matan a los soldados de España como si aún estuviéramos en el Barranco del Lobo, donde sigue habiendo una fuente que mana sangre de los españoles que mueren por su Patria. ¿Qué se nos ha perdido en Afganistán? ¿Por qué la deshonrosa retirada de Irak, que sonaba a los «repliegues tácticos» de los partes del general Rojo en la guerra civil cada vez que los republicanos perdían una batalla de nada, vamos, el Ebro, Teruel, Brunete, minucias? ¿Y por qué en cambio la permanencia en Afganistán? Si en Afganistán estamos en una guerra, ¿por qué no lo reconocen? ¿Y dónde están ahora los intelectuales del pesebre y los artistas de la subvención con la pegata del «no a la guerra»? ¿Por qué nos tenemos que tragar que la muerte de 84 soldados de España, 84, en la guerra de Afganistán, en el Barranco del Lobo de Afganistán, en el Gurugú de Afganistán, en el Monte Arruit de Afganistán, sean otros tantos «atentados»? ¿Qué lenguaje demoniaco es el que habla ZP, según el cual los atentados criminales de la ETA son «accidentes» y los ataques de guerra del enemigo en los que mueren nuestros soldados, «atentados»?
Si esto, como dice ZP, es la paz, yo maldigo esta paz. Porque yo conocía a uno de los soldados de España muertos en Afganistán, para quien reclamo todos los honores de los caídos por la Patria: sí, he dicho la Patria, ¿pasa algo? Se llamaba Germán Pérez Burgos. No, no era primo mío, aunque se llamara Burgos; no me cabe ese honor. Digo que lo conocía porque me ha pasado con él como ahora le habrá ocurrido a miles de sevillanos: que cuando se han enterado de que era costalero del palio de la Virgen de los Dolores de la cofradía de Santa Cruz, habrán reconocido sus andares bajo el recuerdo del paso tan clásico de esa cuadrilla del Martes Santo. Yo, muchos Martes Santos, sin saberlo, me he emocionado con los andares anónimos de este costalero y soldado de España que ha muerto por su patria. Germán iba igualado en la primera trabajadera de ese palio clásico, de la ciudad más honda y equilibrada, apolínea. En Sevilla se reza con los pies y metiendo el hombro debajo del palo de la trabajadera. Así rezaba Germán cada Martes Santo. Yo ahora estoy viendo su arte, anónimo como el de todos los costaleros, sin protagonismo, oculto por los faldones de terciopelo, el sentido púdico del trabajo que dijo Ortega. Viene el palio de la Virgen de los Dolores y a través de los respiraderos no se ve la cara de emoción de este sevillano de adopción, que hizo suya la ciudad cuando con su madre se vino a vivir en la Puerta Osario, la de las grandes cuadrillas de costaleros. El palio avanza ahora sobre los pies. Las bambalinas son un oleaje de bordados sobre la marea de la tarde. Anochece. Y en la memoria suena la banda de Tejera. Están revirando la esquina de una calle con poemático nombre machadiano: Doña Guiomar. Pero ahora que suena la música, y ahora que Germán viene meciendo cintura y metiendo riñones, lo que oigo en la banda es el toque de oración. La música de Tejera me vienen diciendo que la muerte de Germán Pérez Burgos no es el final. Que el próximo Martes Santo habrá vida otra vez en los crespones negros que veré en esa misma esquina, prendidos en la plata de unos varales de luto.
Y ahora que han matado a un costalero que era soldado de España y que murió por su Patria, me suena también la música de otros colores de sus sentimientos. La música centenaria de su Sevilla F.C. Otro «sevillista seré hasta la muerte», gloriosamente muerto ante el enemigo. Como Antonio Puerta. De su misma generación. Germán, en los afganistanes, con lo lejos que están los afganistanes, pensaba en su cofradía y en su Sevilla. Le pidió a su mujer que le comprara una camiseta negra del equipo blanco, porque cuando el equipo blanco juega en el extranjero con la camiseta negra lleva la bandera de España cruzándole el pecho. Como Germán la llevaba en este partido absurdo que estaba jugando en el extranjero, y en el que ha ganado, como su Sevilla F.C. de su alma, la amarga Copa de la gloria: «del deber, de la Patria y del honor».
A. Burgos.

21 septiembre, 2007

MONÓLOGO DE UN INMIGRANTE.-

¡Qué suerte! Mi hija ya va a la guardería, antes que cientos de niños españoles, gratis y sin esperar cola.
Estoy de enhorabuena, me concedieron un piso hace 5 años pagando muy poquito dinero, pasados esos años, lo he vendido y me he llevado a mi país toda la plata y los pobrecitos españoles tendrán que trabajar más para pagar tres veces más y que no se lo den, aunque a decir verdad, para algo tengo más puntos que ellos y si encima denuncias a tu marido por malos tratos, creo que ya te dan la pera de ellos…
Ayer me regalaron el abono transporte, me vendrá bien ahorrar esos 50 euros. Actualmente, aunque me encuentro cobrando la prologa del paro (REMI), otros 6 meses más por ser extranjera, tengo intención de convertirme en trabajadora autónoma, ya que me han dicho que los 5 primeros años estamos exentos de impuestos.
Ahora ya soy trabajadora legal y aprovechando esa ley de reagrupación familiar, podré traer aquí a mis siete hijos y a mis papitos que van siendo muy mayores para que les cuiden en una residencia de esas que son gratis, ah! también a mi hermanito que allí esta enfermo, que me han dicho que montándotelo bien te dan una ayuda indefinida por incapacidad.
Fíjate si serán solidarios los Españolitos, que sabiendo que nosotros somos una población mucho más joven que la de ellos, con seis hijos más de media, ya nos dejan votar en las siguientes elecciones para que podamos gobernar en unos años el país, pero ¡qué majos son!
¡Es que son tan generosos!
Lo que no entiendo es por qué se nos dice que contribuimos a la inseguridad, que se hubiesen preocupado de esas personas que blanquean sus antecedentes penales por 100 euros en las comisarías de sus países de origen para poder entrar en España; además, los que delinquen son bastantes menos de lo que la gente se piensa, ya que somos muchos los nacionalizados, y oficialmente figuramos ya en la lista de españoles, por lo tanto no creo que sea justo que ahora siendo ya Españoles se nos tache de de ello. También nos dicen que estamos formando guetos y no es cierto, abarcamos ya todos los barrios de las distintas ciudades, ellos son los que se deberían de preocupar de no crearlos... que cada vez van siendo menos y nosotros más, fíjate, hasta dicen que no ponemos de nuestra parte para integrarnos en este país, ¡que se integren ellos, que nosotros cada vez somos más y no tenemos necesidad de abandonar nuestra cultura!
Quiero tener muchos hijos aquí, no entiendo cómo este país tiene la tasa de natalidad tan baja con la cantidad de ayudas que recibimos, Ah! y ya se a quien elegiré en mis primeras elecciones.
¡Ya somos 6 millones y aquí no ha pasado ná!
¡DE VERGÜENZA!
NI QUE SEAS DE DERECHAS O DE IZQUIERDAS, DEFIENDE LO TUYO, POR DIGNIDAD, YA ESTÁ BIEN DE QUE SE RÍAN DE NOSOTROS.
Enviado por Jaime.

17 septiembre, 2007

EL QUE NO CORRE, VUELA.-


La aerolínea de bajo coste irlandesa Ryanair ha "ofrecido", después de que Moncloa se pusiera en contacto con la compañía, no realizar más inserciones del anuncio que usaba "sin autorización" la imagen de Rodríguez Zapatero como reclamo para su publicidad en España, según indicaron a Europa Press fuentes gubernamentales.

LA FRONTERA DEL SUR.-


RELATO SOBE UNOS PROGRES DE BUFANDA EN EL TARAJAL. JINDAMA.
El 31 de julio de 2006 ocho personas se encuentran en el puerto de Algeciras con intención de llegar hasta Bamako en dos vehículos. Se han conocido en un foro de viajes a través de Internet y es la primera vez que se ven.
Martín conduce un Toyota Hilux 4x4. Le acompañan Jaime, Eduardo y Lucas.
Seve conduce un Audi 100. Le acompañan Raquel, Juan y Nico.
Mientras esperan a la sombra su turno para embarcar, un agente de la autoridad portuaria con ganas de conversación se dirige a Seve.
· ¿De vacaciones a Marruecos?
Seve es de secano y nunca ha oído hablar de la autoridad portuaria. Su naturaleza rebelde le hace desconfiar de cualquiera que se atribuya el mando de lo que sea. Siempre encuentra dificultades para aceptar la autoridad de otras personas. Ese es uno de los motivos que le mantienen soltero. Pero no quiere que sus nuevos compañeros de viaje le consideren antipático, y contesta cortésmente.
· Marruecos, Sahara Occidental, Mauritania y Malí. Vamos a ver si llegamos hasta Bamako.
El agente siente envidia sana. Es aficionado al cine de acción, y comenta:
· Menuda aventura. Y además en un Audi de los grandes, como en “Ronin”.
Eduardo ha escuchado la conversación, y corrige:
· En esa película aparece un S8 y el nuestro es un Audi 100. No tienen nada que ver, hace falta imaginación para compararlos. Además nosotros estamos en la vida real, no en una película.
A Eduardo no le importa la opinión de los demás. Está irritado porque ha viajado durante toda la noche en autobús sin dormir. No recuerda porqué se animó a embarcarse en esta aventura, pero tampoco encuentra motivos para desistir.
El agente no solo no se ofende por la impertinencia de Eduardo, sino que se muestra encantado de compartir con alguien una reflexión que llevaba tiempo rumiando:
· Yo ya estoy un poco saturado de realidad, no hace falta más que abrir el periódico para darse cuenta de su crudeza. Mujeres jóvenes en la flor de la vida asesinadas por sus maridos celosos, horribles accidentes de tráfico, ancianos que mueren solos en sus casas y una larga serie de desgracias cotidianas. La imaginación es positiva y si se dirige convenientemente, podría resolver muchos problemas.
La fila de coches avanza hacia el ferry. Eduardo se hunde en su asiento y dice con sorna:
· A ese le ha dado mucho el sol. La imaginación no sirve para nada. Hoy en día los únicos que la utilizan son los publicistas para ganar dinero.
Seve mira por le retrovisor. Disiente con su compañero de viaje, pero no tiene ganas de discutir y achaca el mal humor de Eduardo a un supuesto dolor de cabeza provocado por la vacuna de la meningitis.
El agente se ha quedado de pie viéndolos partir, y desde el vehículo de un marroquí se escucha la versión de “
Imagine” cantada por Khaleb y Noa.
Seve se concentra en manejar los pedales con habilidad para que no se le cuele delante ningún marroquí, deseoso de llegar a su pueblo lo antes posible para presumir de Mercedes.
Embarcan en el ferry, cruzan el estrecho, desembarcan en el puerto de Ceuta y se dirigen hacia la frontera con Marruecos. 500 metros antes de llegar los coches están parados. Después de 10 minutos sin moverse, Seve llama a un joven marroquí que está apoyado en una señal de tráfico:
· Hola, ¿sabes si hay algún problema? Llevamos un buen rato esperando y esto no se mueve.
El chico se levanta. Parece en tensión. Mira fijamente a Seve, examina al resto de los ocupantes del coche y pregunta:
· ¿La primera vez?
· No, no es la primera vez que estamos atascados. Donde yo vivo ocurre a menudo, contesta Seve.
· Me refiero a que si es la primera vez que pasáis por aquí, aclara el marroquí.
· Si, es la primera vez que venimos. Bueno, Martín hizo el año pasado un viaje similar al que queremos hacer con un tal José, pero esta vez ha pasado de él porque dice que es un poco soso.
El chico marroquí mira a derecha e izquierda y se acerca al coche. Tiende su mano a Martín, y luego se la pega al pecho, dando a entender que le saluda de corazón.
· Hola amigos, me llamo Amín y soy de Tetuán. ¿No habéis oído las noticias?
· ¿Qué noticias? Pregunta Juan.
· Frontera cerrada. La gendarmería de Marruecos está otra vez en Laila, en Perejil. Pero Marruecos y España, amigos. Con gente, no problema. Es problema de gobiernos. Nosotros, amigos.
Ahora el marroquí estrecha la mano de todos los ocupantes del Audi, que le miran boquiabiertos. Lucas resopla:
· Otra vez con el problema de Perejil, igual que hace dos años. Menudo contratiempo. ¿Qué podemos hacer?
Amín sonríe tranquilizadoramente:
· No problema, yo ayudaros. ¿Venís solos?
· No, vamos dos coches. El nuestro y el de Martín, que va justo delante, dice Seve.
· No problema amigos, insiste el marroquí. Conozco otro sitio para pasar a Marruecos, venid conmigo.
Los ocupantes del Audi se miran, hasta que Raquel expresa el pensamiento de todos:
· Bueno, no tenemos nada que perder. Es mejor intentar pasar con este chico a quedarnos aquí una semana esperando a que abran la frontera.
Los demás asienten. Raquel sale del coche y explica el problema a Martín. Amín arranca su vieja Movilette y sube una empinada cuesta con ayuda de los pedales. Los dos coches le siguen. Después de algunas curvas llegan a un pequeño polígono industrial construido en un terreno ganado a la roca.
Amín les indica que aparquen en un callejón y esperen, entra en una nave para hablar con alguien, y al cabo de un rato sale para invitarles a entrar.
Dentro hay gran variedad de mercancía: electrodomésticos, mobiliario, productos de limpieza, botellas de güisqui. Se sientan en unos sofás cubiertos con plásticos. Amín les dice que en cuanto se haga de noche les pasará a Marruecos por la ruta que utilizan los contrabandistas. Solo les costará 50 euros por persona. Eduardo protesta:
· Eso es un robo, no te daremos más de… 20 euros por persona.
El marroquí niega con la cabeza:
· Imposible, con eso no llega. Tengo que repartir entre mis socios y ellos no regatean. Si no estáis de acuerdo, adiós.
Se levantan para irse, y antes de salir Eduardo ofrece 30 euros. Amín acepta a condición de que le entreguen el dinero inmediatamente, argumentando que así tendrá más tiempo para negociar con sus socios. Vuelven a sentarse. Amín les prepara unos tés de menta y se larga con el dinero.
Al cabo de dos horas llega una furgoneta, de la que desciende el dueño del almacén. El vigilante le dice que un chico marroquí ha traído a un grupo de españoles para comprar papel higiénico al por mayor. Ambos son de origen marroquí. El dueño les sonríe y les pregunta:
· ¿Cuánto papel higiénico quieren?
Martín contesta desconcertado:
· Muchas gracias pero en este momento no nos hace falta papel higiénico. Estamos esperando a Amín, que ha ido a negociar con los de la frontera de los contrabandistas para entrar en Marruecos. ¿Está muy lejos ese sitio? Se ha ido hace dos horas.
El dueño del almacén se extraña:
· No existe ninguna frontera de contrabandistas. Hay otro paso, pero solo para peatones. ¿Por qué no cruzáis por El Tarajal, como todo el mundo?
Jaime contesta:
· Está cerrada por lo de la isla Perejil, ¿no ha oído las noticias?
· Lo de Perejil fue hace dos años, creo que os han tomado el pelo. Espero que no le hayáis dado dinero, dice el dueño del almacén antes de concentrarse en sus asuntos.
Los españoles salen del almacén cabizbajos. Eduardo está hecho una furia:
· Ahora mismo voy a la comisaría y denuncio a Amín.
Martín le contesta:
· ¿Y qué les vamos a decir? ¿Que pretendíamos saltarnos una frontera por la cara toreando a todos los que pacientemente respetan la legalidad?
Jaime dice:
· Si, mejor prosigamos nuestro viaje cuanto antes, que tengo hambre y quiero probar esas maravillosas brochetas de cordero que ponen en Marruecos.
· Bueno, dice Raquel con resignación. Al menos el té estaba rico.
· Si, dice Seve riéndose. Hemos probado el té más caro del mundo, pero ha resultado barato como primera lección. Nos hemos pasado de listos.
Llegan a la frontera. La fila de coches que se había formado después de la llegada del ferry ha desaparecido, y tramitan rápidamente la entrada en Marruecos. Comen en un restaurante de El-Fendek y continúan hasta Mehdya Plage, a 10 km. de Kenitra. Acampan en el Camping Internacional.

10 septiembre, 2007

CORTOS DE RAZONES; LARGOS DE ESPADA.-

Eres joven y guipuzcoano, según deduzco por tu carta y el remite. Escribes como lector reciente de la última aventura de nuestro amigo Alatriste, contándome que es el primer libro de la serie que cae en tus manos. Te ha gustado mucho, dices, excepto el hecho «poco riguroso» y «poco creíble» de que una galera española estuviera tripulada por soldados vizcaínos que combatían al grito de Cierra, España; en referencia a la Caridad Negra, que en los últimos capítulos combate a los turcos, en las bocas de Escanderlu, llevando a bordo a la compañía del capitán Machín de Gorostiola. Y añades, joven amigo – lo de joven es importante – que eso no disminuye tu entusiasmo por la historia que has leído; pero que el episodio de los vizcaínos te chirría, pues parece forzado. «Metido con calzador – son tus palabras – para demostrar que los vascos (y no los vascongados, don Arturo) estábamos perfectamente integrados en las fuerzas armadas españolas, lo que no era del todo cierto.» Son las siete últimas palabras del párrafo anterior las que me hacen, hoy, escribir sobre esto; la triste certeza de que realmente crees en lo que dices. Te gusta la novela, pero lamentas que el autor haga trampas con la Historia real; la auténtica Historia que – eso no lo cuentas, pero se deduce – te enseñaron en el colegio. Así que, con buena voluntad y con el deseo de que yo no cometa errores en futuras entregas, me corriges. Debería, a cambio, escribirte una carta con mi versión del asunto. El problema es que nunca contesto el correo. No tengo tiempo, y lo siento. Esta página, sin embargo, no es mala solución. La lee gente, y así quizá evite otras cartas como la tuya. De paso, extiendo mi respuesta a la cuadrilla de embusteros y sinvergüenzas de los sucesivos ministerios de Educación, de la consejería autonómica correspondiente, de los colegios o de donde sea, que son los verdaderos culpables de que a los diecisiete años, honrado lector, tengas – si me permites una expresión clásica – la picha histórica hecha un lío. Machín de Gorostiola es un personaje ficticio, como su compañía de infantería vizcaína. En efecto. Pero uno y otros deben mucho al capitán Machín de Munguía y a los soldados de su compañía, «la mayor parte vascongados», que, según una relación del siglo XVI conservada en el Museo Naval de Madrid, pelearon como fieras durante todo un día contra tres galeras turcas, en La Prevesa. En cuanto a lo de Cierra, España, ni es consigna franquista ni del Capitán Trueno. Quien conoce los textos de la época sabe que, durante siglos, ése fue usual grito de ataque de la infantería española – en su tiempo la más fiel, sufrida y temible de Europa – que en gran número, además de soldados castellanos y de otras regiones, estaba formada por vizcaínos; pues así, vizcaínos, solía llamarse entonces a los vascos en general, «a veces cortos de razones pero siempre largos de bolsa y espada». Y guste o no a quien manipuló tus libros escolares, amigo mío, con sus nombres están hechas las viejas relaciones militares, de Flandes a Berbería, de las Indias a la costa turca. Los oprimidos vascos fuisteis – extraño síndrome de Estocolmo, el vuestro – protagonistas de todas las empresas españolas por tierra y mar desde el siglo XV en adelante. Ése fue, entre otros muchos, el caso de los capitanes de galeras Iñigo de Urquiza, Juan Lezcano y Felipe Martínez de Echevarría, del almirante Antonio de Oquendo, su padre y su hijo Miguel, o de tantos otros embarcados en las galeras del Mediterráneo o en la empresa de Inglaterra. Las relaciones de Ibarra, Bentivoglio, Benavides, Villalobos o Coloma sobre las guerras del Palatinado y Flandes, los asedios, los asaltos con el agua por la cintura, las matanzas y las hazañas, las victorias y las derrotas, hasta Rocroy y más allá incluso, están salpicadas de tales apellidos, sin olvidar las guerras de Italia: en Pavía, por ejemplo, un rey francés fue capturado por un humilde soldado de Hernani, en el curso de una acción sostenida por tenaces arcabuceros vascos. Y te doy mi palabra de honor de que aquel día todos gritaron, hasta enronquecer, Cierra, España: voz que, en realidad, no tenía significado ideológico alguno. Sólo era un modo de animarse unos a otros – eran tiempos duros – diciéndole al enemigo de entonces, fuera el que fuera: Cuidado, que ataca España. Así que ya ves, amigo mío. No inventé nada. El único invento es el negocio perverso de quienes te niegan y escamotean la verdadera Historia: la de tu patria vasca – «La gente más antigua, noble y limpia de toda España», escribía en 1606 el malagueño Bernardo de Alderete – y la de la otra, la grande y vieja. La común. La tuya y la mía.
Arturo Pérez Reverte.

27 agosto, 2007

¿UN MUNDO HABITABLE?

Si un árbol cae en el bosque y nadie lo escucha, ¿se debe a que Al Gore y un puñado de ancianos rockeros organiza una gala de estrellas en un estadio en su nombre? El colosal fiasco de Live Earth es un recordatorio de que hay algunas cosas demasiado ridículas hasta para la cultura pop global, y una de ellas es el reverendo Almer Gortry cantando pomposidades izquierdistas en forma de balada.
¿Por qué tan pocas personas sintieron el impulso de rockear contra el cambio climático? Conmovedoramente, los organizadores lo achacaron al clima. ¿Cifras de audiencia televisiva tristes? "La BBC culpa de la pobre audiencia al buen clima del sábado". ¿Cifras de ventas de entradas para los conciertos en vivo pobres? "Los organizadores de Live Earth Johannesburgo están convencidos de que el cambio climático tiene la culpa de la ínfima asistencia a la Cúpula Coca-Cola. El promotor, John Langford, afirmaba que la semana anterior nevó por primera en un cuarto de siglo, y las frías condiciones climáticas están ahuyentando a la gente". Demasiado calor para quedarse en casa y verlo en televisión, demasiado frío para salir a la calle y verlo en persona: claramente, el cambio climático actúa violentamente fuera de control.
Aún así, para los pocos valientes que soportaron las 174 horas de Live Al Gore, había algo extrañamente conmovedor en contemplar a multimillonarios del rock que habían llegado en avión privado para decir al ciudadano de a pie todas las cosas que no necesita. ¿Es usted propietario de un coche? ¿Una lavadora y una secadora? ¡Ja! ¿Por qué no puede coger el autobús y lavar su ropa interior en las rocas a la orilla del río con las mujeres nativas toda la mañana?
En cuanto a hacer sugerencias de estilo de vida medioambientalmente respetuoso, he aquí una cosa que no "necesitamos": conciertos de rock. Amplificadores. Instrumentos musicales eléctricos. Comitivas. Música grabada. Todas añaden una montaña de emisiones de carbono. Si tenemos que renunciar a la modernidad en interés de salvar el planeta, ¿por qué no volver al siglo XIX y reunirnos alrededor del piano acústico respetuoso con el medio ambiente y cantar las fragantes baladas victorianas de la noche? A juzgar por las decepcionantes ventas de CD, el público se podría haber imaginado ya eso. Se mire por donde se mire, parece estar dispuesto a abandonar el modelo empresarial de conciertos de rock & roll del siglo XX antes que renunciar a los automóviles privados y las instalaciones sanitarias.
Así que, ¿hasta dónde están preparados los eco-condríacos a llevar las cosas? En Londres la semana pasada, el Optimum Population Trust pedía a los británicos "tener un hijo menos", porque la elevada tasa de natalidad" del Reino Unido "es un factor crucial en los actuales niveles de cambio climático, el cual sólo se podrá combatir si las familias limitan voluntariamente la cifra de hijos que tienen”.
"El cambio climático es ya calificado ampliamente como el mayor problema que afronta el planeta", dice el profesor John Guillebaud. "Nos estamos acercando al punto sin retorno y la gente se siente cada vez más desamparada y desesperada. La respuesta se encuentra en nuestras propias manos -- tenemos que reconocer que la mayor causa del cambio climático son los que cambian el clima -- en otras palabras, los seres humanos, en el Reino Unido así como en el extranjero". En opinión del profesor, tener menos hijos es "la cosa más simple, más rápida y más equitativa que cualquiera de nosotros puede hacer para dejar a nuestros hijos y nietos un planeta sostenible y habitable". Lo mejor que podemos hacer por nuestros hijos es no tenerlos.
El profesor Guillebaud no es el único. Justo antes del fraude de Live Earth, otro "racional" hombre "de ciencia", el profesor Chris Rapley, cabeza pensante de la British Antarctic Survey, se presentaba en la BBC para argumentar que el control de la población es central para el debate medioambiental.
Esta es la lógica reductio de la fiebre del cambio climático: descarte un bebé para ahorrar agua en la bañera. Para empezar, examinemos la "elevada tasa de natalidad" de la que se queja el profesor Guillebaud: la tasa de fertilidad actual de Gran Bretaña es de alrededor de 1,8 hijos por pareja. La tasa de reemplazo -- es decir, lo que necesitas para que una población estable permanezca en gran medida exactamente igual -- es de 2,1 hijos por pareja. De modo que la población del Reino Unido se encamina ya al declive a largo plazo (y será un declive mucho más marcado restando las tasas de natalidad superiores de las comunidades inmigrantes). En Europa en conjunto, la tasa de fertilidad está algo por encima del 1,3, que es lo que los demógrafos llaman fertilidad "bajo mínimo", [la tasa de fertilidad] de la cual ninguna sociedad de la historia de la humanidad se ha recobrado nunca. Españoles, italianos, alemanes, griegos, búlgaros o ucranianos se habrán extinguido mucho antes que los osos polares, el plancton de la Antártida o el perezoso latinoamericano de tres dedos o cualquiera de las demás especies a las que estos profesores quieren proteger.
Cuántos ingleses, escoceses, griegos o italianos estén vivos en el año 2050 no tendrá ningún impacto mensurable en el denominado "cambio climático". Ninguno en absoluto. Tener menos niños británicos o españoles no hará nada por el oso polar sobre el casquete de hielo que posa para el próximo documental de Al Gore. Pero cuántos bebés británicos y españoles nazcan ahora mismo - este año y el que viene - ciertamente tendrá impacto en el aspecto que Gran Bretaña y España tendrán en el año 2050. Estos hombres "de ciencia" no invitan a que en Níger o Somalia o Afganistán - donde las mujeres tienen 7 y 8 hijos - tengan uno o incluso seis hijos menos. Presumiblemente, el Optimum Population Trust (magnífico apelativo totalitario light, a propósito) piensa que el afgano o somalí medio tiene una contribución a las emisiones de carbono más respetuosa con el medio ambiente, y por tanto un mundo con menos ingleses y más yemeníes será "un planeta más sostenible y habitable para nuestros hijos y nietos”.
Bien, supongo que el nieto del profesor Guillebaud (asumiendo que tenga alguno) descubrirá con el tiempo si se equivocaba en eso o no. Pocos occidentales son todavía tan claramente explícitos en su anti-humanismo, pero existe una despreocupación más general entre estos antiguos pueblos europeos mientras comienzan, en la práctica, a desaparecer de la faz de la tierra en un auto-genocidio incremental: los escoceses y alemanes lloran más por la desaparición de desconocidos insectos en distantes continentes que por la de ellos mismos. Promocionan un Live Earth, pero son indiferentes hacia su propia desaparición.
Hace algunos meses, me encontraba en una reunión en Australia sobre nano tecnología, y uno de esos grandes científicos milagrosos de aspecto juvenil deliraba acerca de todas las excitantes cosas nuevas que se estaban desarrollando. Invitado a dar un ejemplo, nombró el condón auto-reparador: ¿qué tal eso? No se preocupe si se rasga a medio utilizar, los nano gilis, duros trabajadores, lo cerrarán de nuevo en nano segundos y usted estará fresco como una rosa. Estoy tan sobrecogido con las maravillas de la tecnología como cualquiera, pero a duras penas se puede pedir un ejemplo más conmovedor de la innovación científica ilimitada del Occidente al borde de la ruinosa desaparición demográfica. Tal vez el mundo que venga después de la civilización occidental sea "más sostenible", pero dudo que vaya a ser más "habitable".
Mark Steyn es periodista canadiense, columnista y crítico literario natural de Toronto. Trabajó para la BBC presentando un programa desde Nueva York y haciendo diversos documentales. Comienza a escribir en 1992, cuando The Spectator le contrata como crítico de cine, Más tarde pasa a ser columnista de The Independent. Actualmente publica en The Daily Telegraph, The Chicago Sun-Times, The New York Sun, The Washington Times y el Orange County Register, además de The Western Standard, The Jerusalem Post o The Australian, entre otros.